Aprender jugando: descubriendo el lenguaje a través de los alimentos
- 7 may
- 2 min de lectura
Por Mónica Sierra León, Docente de Castellano, Prejardín

Trabajar con los estudiantes de prejardín en este miniproyecto se convirtió en una experiencia significativa en la que el aprendizaje surgió de sus propios intereses y curiosidad. A partir de las “palabras de la semana”, centradas en nombres de alimentos, los niños no solo ampliaron su vocabulario, sino que también lo llevaron a la práctica mediante la creación de una tienda construida por ellos mismos.
Este espacio simbólico les permitió jugar, interactuar, reconocer palabras y darles sentido en contextos reales, fortaleciendo de manera natural sus habilidades comunicativas y su comprensión del lenguaje. A través de la exploración y el juego, los estudiantes descubrieron que las palabras están presentes en su vida cotidiana y que pueden utilizarlas para expresar ideas, compartir experiencias y construir significado.
La experiencia se enriqueció aún más cuando los estudiantes se convirtieron en chefs por un día, preparando recetas sencillas y elaborando sus propias tapas, un plato representativo de España, junto a la nutricionista del colegio. Esta actividad integró aprendizaje, creatividad y trabajo colaborativo, permitiendo que los niños vivieran el lenguaje desde la acción y la experiencia directa.
A través de estas vivencias, se evidenció que enseñar a leer y escribir va mucho más allá de memorizar palabras: es ofrecer experiencias auténticas donde el lenguaje cobra vida mediante la exploración, el disfrute y la interacción. Así, el aprendizaje se vuelve relevante, memorable y significativo, sentando bases sólidas para el desarrollo integral de los estudiantes.
Learning Through Play: discovering language through food
By Mónica Sierra León, Spanish Teacher, Pre-Kindergarten
Working with pre-kindergarten students on this mini-project became a meaningful learning experience in which knowledge emerged from their own interests and curiosity. Through the “words of the week,” focused on food vocabulary, the children not only expanded their vocabulary but also put it into practice by creating a store built by themselves.
This symbolic space allowed them to play, interact, recognize words, and give them meaning in real-life contexts, naturally strengthening their communication skills and understanding of language. Through exploration and play, students discovered that words are part of their everyday lives and can be used to express ideas, share experiences, and build meaning.
The experience became even more enriching when the students became chefs for a day, preparing simple recipes and creating their own tapas, a traditional Spanish dish, alongside the school nutritionist. This activity integrated learning, creativity, and collaborative work, allowing children to experience language through action and hands-on exploration.
Through these experiences, it became clear that teaching reading and writing goes far beyond memorizing words: it means offering authentic opportunities where language comes alive through exploration, enjoyment, and interaction. In this way, learning becomes relevant, memorable, and meaningful, laying strong foundations for the students’ holistic development.





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