Máscaras cotidianas: una cideodanza sobre El dogma de ser
- hace 1 hora
- 4 Min. de lectura
Por Luisa Mateus, Profesora de Danza

La videodanza El dogma de ser, creada por Esteban Puentes Rubio, estudiante de 10° grado, surge como resultado del proyecto final de la asignatura Fundamentos y Referentes de la Danza Postmoderna y Contemporánea durante el primer semestre del año escolar 2025–2026. En este curso, los estudiantes asumieron el reto de comprender el campus escolar como un “texto vivo”, explorando sus espacios cotidianos como escenarios coreográficos y, de manera opcional, integrando entornos íntimos y personales fuera del colegio.
Como parte del proceso, se dedicó tiempo en clase para recorrer, reconocer y seleccionar espacios no convencionales del colegio: canchas, zonas verdes, ascensores, jardines y otros lugares que forman parte del tránsito diario. La propuesta pedagógica buscó desplazar la danza del salón tradicional hacia el entorno real, explorando la relación entre cuerpo, espacio y narrativa audiovisual a partir de los principios de la danza postmoderna y contemporánea.
En este contexto, el trabajo de Esteban destacó por su profundidad conceptual y madurez interpretativa. Su videodanza desdibuja los límites entre danza y personaje, presentando un cuerpo que expresa tensiones internas y sociales. Bajo el título El dogma de ser, el estudiante construye una metáfora visual sobre las máscaras que asumimos en la vida cotidiana para encajar en normas y expectativas externas.
En sus propias palabras:
“La videodanza que quiero hacer se trata sobre los dogmas y reglas sociales que debes seguir en tu vida, teniendo varias facetas que tienes que cambiar solo para poder encajar en la sociedad.
Quiero transmitir un sentido de locura y manía a través de ello, y demostrar que estas reglas, en su mayoría, terminan afectando tu ser, pues en ese intento de encajar dejas de ser tú mismo antes de sacrificarte para pertenecer.”
La pieza logra un equilibrio entre calidad técnica y honestidad expresiva. Esteban desarrolla un universo corporal cercano a la estética del clown, inspirado en el cine mudo y en figuras como Charles Chaplin. En este lenguaje, el gesto, la exageración, la repetición y la expresividad corporal reemplazan la palabra, permitiendo que el personaje transite entre la vulnerabilidad y la ironía. Su protagonista habita la rutina diaria como un ser fragmentado, atrapado en un ciclo que se repite, pero que revela múltiples facetas identitarias.
A través de pequeñas acciones, transiciones precisas y estados corporales contrastantes, la obra expone una intimidad honesta: el cuerpo se convierte en reflejo de los dogmas sociales que moldean, tensionan y fragmentan la identidad. La videodanza dialoga con los referentes teóricos estudiados y, al mismo tiempo, invita al espectador a observar con sensibilidad y empatía las luchas internas que surgen al intentar pertenecer, poniendo en evidencia aquello que, con frecuencia, buscamos ocultar.
El dogma de ser es un ejemplo del poder formativo del arte en la construcción de pensamiento crítico, autonomía creativa e identidad. Celebramos el compromiso y la búsqueda personal de Esteban, cuyo proceso evidencia la importancia de la expresión artística como camino para cuestionar, transformar y comprender nuestro lugar en el mundo.
Everyday Masks: A Video Dance About The Dogma of Being
By Luisa Mateus, Dance Teacher
The Dogma of Being, a video dance created by Esteban Puentes Rubio, an eleventh-grade student, emerged as the final project for the course Foundations and References of Postmodern and Contemporary Dance during the first semester of the 2025–2026 school year. In this course, students explored the idea of the school campus as a “living text,” using everyday spaces as creative stages and, optionally, integrating intimate personal environments beyond school.
As part of the process, class time was dedicated to walking through and selecting nontraditional spaces for creation, such as sports courts, green areas, elevators, gardens, and other locations that form part of students’ daily routines. The pedagogical aim was to move dance beyond the traditional studio setting and explore the relationship between body, space, and audiovisual narrative through postmodern and contemporary dance principles.
Within this context, Esteban’s work stood out for its conceptual depth and interpretative maturity. His video dance blurs the line between movement and character, presenting a body that conveys internal and social tensions. Titled The Dogma of Being, the piece offers a visual metaphor about the masks individuals adopt in order to meet societal expectations.
In his own words:
“The video dance I want to create is about the dogmas and social rules that you are expected to follow in your life, having several facets that you must change just to fit into society.
I want to convey a sense of madness and mania through this and show that these rules mostly end up affecting who you are, because in trying to fit in, you stop being yourself before sacrificing yourself to belong.”
The piece achieves a balance between technical quality and expressive honesty. Esteban constructs a physical universe inspired by clown aesthetics and silent film, referencing figures such as Charles Chaplin. In this language, gesture, exaggeration, repetition, and bodily expressiveness replace spoken words, allowing the character to move between vulnerability and irony. The protagonist inhabits daily routine as a fragmented being, trapped in a recurring cycle that reveals multiple layers of identity.
Through subtle transitions, small actions, and contrasting physical states, the video dance reveals an honest intimacy: the body becomes a reflection of the social dogmas that shape, tension, and fragment identity. The work engages in dialogue with the theoretical references studied in class while inviting viewers to approach these internal struggles with sensitivity and empathy.
The Dogma of Being exemplifies the formative power of art in fostering critical thinking, creative autonomy, and identity development. We celebrate Esteban’s commitment and artistic exploration, which demonstrate the importance of dance as a means to question, transform, and better understand our place in the world.

